El ajoblanco extremeño es una sopa fría de aprovechamiento hecha con pan, ajo, yema y aceite.
Por qué importa
- Puedes preparar una comida completa y refrescante con ingredientes básicos que ya tienes en casa, sin gastar en productos caros o difíciles de encontrar.
- Es una receta de cocina de aprovechamiento que te permite usar pan del día anterior, evitando desperdicios y ahorrando dinero en la cocina diaria.
- Ofrece una alternativa ligera y fresca para días calurosos, distinta del gazpacho tradicional, ampliando tu repertorio de sopas frías.
Contexto
El ajoblanco extremeño se diferencia del ajoblanco malagueño de almendras por su simplicidad y ligereza. Esta versión extremeña se basa en una emulsión de miga de pan, ajo machacado, yema de huevo y aceite de oliva, todo aligerado con agua fría. La receta tradicional utiliza un mortero para machacar los ingredientes hasta lograr una textura cremosa.
Ingredientes (para 4 porciones):
– 200 g de miga de pan del día anterior
– 4-5 dientes de ajo
– 1 yema de huevo
– 100 ml de aceite de oliva virgen extra
– Agua fría (cantidad al gusto para ajustar consistencia)
– Sal al gusto
Preparación:
1. Machaca los ajos con sal en el mortero hasta formar una pasta.
2. Añade la miga de pan remojada en agua y exprimida, sigue machacando.
3. Incorpora la yema de huevo y mezcla bien.
4. Agrega el aceite de oliva en hilo fino mientras sigues trabajando la mezcla.
5. Añade agua fría poco a poco hasta conseguir la textura deseada, similar a una crema ligera.
6. Rectifica de sal y refrigera antes de servir bien fría.
Tiempo de preparación: 20 minutos (más tiempo de refrigeración).
Lo que sigue
Sirve el ajoblanco bien frío, acompañado opcionalmente con uvas o trozos de melón.
Fuentes
Con información de abc.es