Esta receta de helado cremoso combina cheesecake, durazno y galletas especiadas sin necesitar heladera.
Por qué importa
- Puedes hacer helado casero de calidad profesional sin invertir en una máquina costosa, usando solo un congelador y ingredientes básicos.
- El durazno fresco está en temporada y esta receta aprovecha su dulzura natural para crear un postre refrescante perfecto para el clima cálido.
- La técnica no-churn te permite personalizar sabores y controlar los ingredientes, evitando conservantes y aditivos de los helados comerciales.
Contexto
El helado no-churn es una técnica que usa crema batida y leche condensada para lograr textura cremosa sin batir durante la congelación. Esta versión incorpora queso crema para el sabor a cheesecake y un remolino de durazno casero. Ingredientes: 225g de queso crema a temperatura ambiente, 1 lata (397g) de leche condensada, 2 cucharaditas de extracto de vainilla, 480ml de crema para batir bien fría, 8 galletas Biscoff trituradas, 2 duraznos frescos pelados y picados, 2 cucharadas de azúcar, 1 cucharada de jugo de limón. Preparación: Bate el queso crema hasta suavizar, incorpora la leche condensada y vainilla. Aparte, bate la crema hasta formar picos firmes y mezcla suavemente con la base de cheesecake. Cocina los duraznos con azúcar y limón hasta obtener una compota espesa, deja enfriar. En un molde para pan, alterna capas de mezcla de helado, galletas trituradas y remolino de durazno. Congela mínimo 6 horas. Tiempo de preparación: 20 minutos más congelación. Rinde: 8 porciones.
Lo que sigue
Congela la mezcla al menos 6 horas antes de servir para obtener la consistencia ideal.
Fuentes
Con información de sallysbakingaddiction.com