Este gazpacho combina remolacha con base de tomate para un plato fresco, suave y de color vibrante.
Por qué importa
- Tienes una versión diferente del gazpacho tradicional que sorprende visualmente sin perder la frescura clásica del plato.
- Puedes aprovechar la remolacha de temporada para variar tus sopas frías sin caer en sabores demasiado dulces o pesados.
- Es una receta ideal para días calurosos que además aporta los nutrientes de la remolacha con el equilibrio ácido del tomate.
Contexto
El gazpacho de remolacha mantiene la estructura del gazpacho andaluz tradicional pero incorpora remolacha cocida que le da su característico color morado. A diferencia de las cremas puras de remolacha, esta versión conserva el tomate como ingrediente base, lo que evita que el resultado sea excesivamente dulce y mantiene el perfil refrescante y ligeramente ácido del gazpacho clásico. La remolacha aporta color, textura aterciopelada y nutrientes adicionales sin dominar el sabor. Ingredientes: 500 g de tomates maduros, 1 remolacha cocida mediana (aproximadamente 200 g), 1 pepino pequeño, 1 pimiento verde, 1 diente de ajo, 50 ml de aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas de vinagre de jerez, sal al gusto, agua fría o hielo según consistencia deseada. Preparación: pela y trocea los tomates, pepino y pimiento. Pela la remolacha cocida y córtala en cubos. Coloca todos los vegetales en la batidora junto con el ajo pelado, el aceite, el vinagre y sal. Tritura hasta obtener una textura fina y homogénea. Ajusta la consistencia con agua fría o hielo. Refrigera al menos 2 horas antes de servir. Rinde aproximadamente 4 porciones. Tiempo de preparación: 15 minutos más refrigeración.
Lo que sigue
Sirve bien frío, acompañado de picatostes o vegetales cortados en dados pequeños.
Fuentes
Con información de abc.es