Esta receta combina una base de masa mantecosa con relleno jugoso de arándanos y cobertura crujiente de avena.
Por qué importa
- Puedes preparar un postre elegante que luce profesional sin necesidad de técnicas complicadas de repostería.
- El crumble de avena añade textura crujiente sin requerir habilidades para hacer celosías o decoraciones de masa.
- Los arándanos frescos o congelados funcionan igual de bien, haciendo esta receta accesible todo el año.
Contexto
Para preparar este pie de arándanos con crumble necesitas:
Para la masa: 1 disco de masa quebrada para pie (casera o comprada), mantequilla fría.
Para el relleno: 4 tazas de arándanos azules (frescos o congelados), 3/4 taza de azúcar blanca, 3 cucharadas de maicena, 1 cucharada de jugo de limón, ralladura de 1 limón, 1/4 cucharadita de canela.
Para el crumble: 3/4 taza de harina, 1/2 taza de avena en hojuelas, 1/2 taza de azúcar morena, 1/4 cucharadita de sal, 6 cucharadas de mantequilla fría cortada en cubos.
Preparación: Precalienta el horno a 200°C. Extiende la masa y forra un molde para pie de 23 cm. Refrigera 30 minutos. Mezcla los arándanos con azúcar, maicena, jugo y ralladura de limón, y canela. Vierte en la base. Para el crumble, combina harina, avena, azúcar morena y sal; incorpora la mantequilla con los dedos hasta formar grumos. Esparce sobre los arándanos. Hornea 45-50 minutos hasta que el relleno burbujee y el crumble esté dorado. Deja enfriar completamente antes de cortar.
Lo que sigue
Sirve el pie tibio o a temperatura ambiente, idealmente acompañado de helado de vainilla o crema batida.
Fuentes
Con información de sallysbakingaddiction.com