Almuerzos
Torta de pimientos y sardinas con pimentón de la Vera

🧺 Ingredientes
Las cantidades se recalculan solas. La receta está escrita para 4.
- 140 g de harina de garbanzos
- 280 ml de agua
- 3/4 cucharadita de sal
- 1 pizca de comino molido
- 2 pimientos rojos grandes
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- 8 sardinas frescas limpias en lomos
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce DOP
- 1/2 cucharadita de pimentón de la Vera picante, opcional
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra recién molida
- Sal en escamas
- Perejil fresco picado, opcional
👩🍳 Paso a paso
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Empezamos preparando la masa de garbanzo. En un bol amplio mezclamos la harina de garbanzo con el agua, la sal y una pizca de comino molido. Batimos con unas varillas hasta conseguir una crema lisa, sin grumos y bastante líquida, parecida a una masa de crêpe espesa.
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Dejamos reposar la mezcla durante 30 minutos a temperatura ambiente. Este reposo ayuda a que la harina se hidrate bien y la torta quede más fina y agradable. Si al volver a verla se ha espesado demasiado, añadimos una cucharada de agua y removemos.
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Mientras reposa la masa, asamos los pimientos. Los lavamos, los secamos bien y los colocamos en una bandeja de horno con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. Los horneamos a 200 ºC durante unos 35 o 40 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que la piel esté tostada y la carne tierna.
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Sacamos los pimientos del horno y los metemos en un bol tapado o en una cazuela con tapa durante 10 minutos. Con ese vapor se pelan mucho mejor, que siempre se agradece. Después retiramos la piel, las semillas y el pedúnculo, y cortamos la carne en tiras.
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Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana fina. Laminamos los ajos. Calentamos una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y pochamos la cebolla con una pizca de sal a fuego medio-bajo hasta que esté blanda y ligeramente dorada.
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Añadimos los ajos laminados y los cocinamos un minuto, sin dejar que se quemen. Incorporamos las tiras de pimiento asado, removemos con cuidado y dejamos que todo se cocine junto unos 5 minutos. Buscamos una mezcla jugosa, pero sin exceso de líquido.
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Apartamos la sartén del fuego y añadimos el pimentón de la Vera dulce. Si nos gusta el punto alegre, sumamos también una pizca de pimentón picante. Removemos enseguida para que el pimentón se mezcle con el aceite y las verduras, pero sin quemarse, porque el pimentón quemado amarga.
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Revisamos las sardinas. Deben estar limpias, sin cabeza, sin tripa y abiertas en lomos. Retiramos las espinas que veamos con unas pinzas, las secamos con papel de cocina y las salpimentamos ligeramente. No conviene pasarse con la sal, porque luego añadiremos sal en escamas al final.
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Calentamos una sartén antiadherente o una bandeja apta para horno con un chorrito de aceite. Vertemos una parte de la masa de garbanzo, extendiéndola en una capa fina. Podemos hacer una torta grande o varias individuales, que quedan muy cómodas para servir.
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Cocinamos la base 3 o 4 minutos a fuego medio, hasta que empiece a cuajar por abajo y los bordes se despeguen un poco. Si usamos una sartén que pueda ir al horno, perfecto. Si no, pasamos la base con cuidado a una bandeja cubierta con papel de horno.
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Repartimos por encima los pimientos con cebolla y ajo, procurando no cargar demasiado la torta. Colocamos los lomos de sardina encima, con la piel hacia arriba para que se dore ligeramente. Añadimos un hilo fino de aceite de oliva virgen extra.
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Horneamos a 200 ºC durante 8 o 10 minutos, hasta que las sardinas estén hechas y la base termine de dorarse. El tiempo dependerá del grosor de las sardinas y de lo fina que hayamos dejado la torta. La idea es que el pescado quede jugoso.
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Sacamos la torta del horno y la dejamos reposar 2 minutos. Terminamos con sal en escamas, un poco de perejil fresco picado si nos apetece y otro hilo de aceite de oliva virgen extra. Servimos caliente o templada, porque de las dos formas funciona muy bien.
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Llevamos la torta a la mesa cortada en porciones, como aperitivo, cena ligera o plato para compartir.
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La masa de garbanzo necesita reposo. No es por capricho: la harina absorbe el agua y pierde esa textura arenosa que puede tener si la usamos nada más mezclarla. Con media hora es suficiente, aunque también podéis dejarla una hora si vais con calma.
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El pimentón debe añadirse fuera del fuego o con el fuego muy bajo. Es uno de esos ingredientes que dan muchísimo sabor, pero se queman en un suspiro. Para esta receta encaja muy bien el pimentón de la Vera dulce, y podemos añadir un toque picante si queremos una torta con más carácter.
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Las sardinas frescas quedan estupendas, pero también podemos usar sardinas en aceite de buena calidad. En ese caso, las colocamos casi al final del horneado, solo para que se templen, igual que se recomienda en otras recetas de coca con sardinas.
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Si queréis una receta sin gluten, revisad que la harina de garbanzo esté certificada sin gluten y que el pimentón no tenga trazas. La base no lleva harina de trigo, así que es una opción muy interesante para adaptar una torta salada sin perder sabor.
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Podemos convertir esta torta en una versión más parecida a una coca tradicional usando masa de pan. En ese caso, prepararíamos una masa con harina, agua, levadura, aceite y sal, como hacen muchas cocas y tortas saladas, y después pondríamos encima los pimientos y las sardinas antes del horneado. Recetas similares emplean bases fermentadas con harina de trigo y toppings de pimientos asados y sardinas frescas o en salazón.
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Otra posibilidad es cambiar las sardinas por caballa, boquerones abiertos o incluso anchoas en salazón. Con anchoas conviene poner menos cantidad y añadirlas al final, porque tienen mucha sal y pueden mandar ellas en la receta como si fueran las jefas de cocina.
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También podemos hacer una versión vegetal prescindiendo del pescado y añadiendo aceitunas negras, alcaparras, cebolla asada y unas láminas de calabacín. No será la misma receta, pero queda una torta de verduras muy apañada para una cena rápida.
Esta torta combina sardinas en conserva con pimientos y pimentón de la Vera sobre una base de harina de garbanzo.
Por qué importa
- Puedes disfrutar sardinas todo el año sin esperar el verano, aprovechando las conservas de calidad.
- Es una receta apta para celíacos si verificas bien el etiquetado de todos los ingredientes que uses.
Contexto
Ingredientes: harina de garbanzo, pimientos rojos asados, sardinas en conserva, pimentón de la Vera, aceite de oliva virgen extra, agua, sal. Preparación: mezcla la harina de garbanzo con agua, sal y un chorrito de aceite hasta formar una masa líquida homogénea. Deja reposar 30 minutos. Engrasa una bandeja de horno y vierte la mezcla en capa fina. Hornea a 200°C hasta que la base esté firme. Cubre con los pimientos cortados en tiras, coloca las sardinas escurridas encima, espolvorea pimentón de la Vera y rocía con aceite. Hornea otros 10-15 minutos hasta dorar ligeramente. La base recuerda a la socca del sur de Francia. Tiempo de preparación: 15 minutos más reposo. Tiempo de cocción: 30 minutos aproximadamente.
Lo que sigue
Sirve caliente o tibia como entrada o plato ligero acompañado de ensalada.
Tazas → gramos
Equivalencias de cocina, redondeadas. Para repostería fina, pesá.
El vino sin complicarte
Espumoso dulce, bien frío
Con un postre, el vino tiene que ser al menos tan dulce como el plato. Si es más seco, al lado del azúcar sale agrio y parece un vino malo sin serlo. Servilo a 6 grados.
Sin alcohol: un café negro sin azúcar también funciona, porque hace el trabajo contrario y corta el dulce en vez de seguirlo.
Recomendación editorial, sin marcas ni puntuaciones. Consumo responsable. Prohibida la venta de alcohol a menores de edad.
Basada en ABC · Recetas de Rechupete, con receta y texto propios.

