Rapidas
Cómo secar tomates en casa: tres métodos sencillos

Secar tomates maduros al final del verano concentra sus azúcares y aromas, transformándolos en un ingrediente más intenso y versátil.
Por qué importa
- Aprovechas el excedente de tomates de temporada antes de que se pierdan, ahorrando dinero y reduciendo desperdicio.
- Los tomates secos caseros tienen sabor más potente que los frescos y se conservan meses para usarlos en pastas, ensaladas o como snack.
Contexto
Existen tres métodos principales para secar tomates en casa. Al sol: corta los tomates por la mitad, retira las semillas, colócalos sobre una rejilla con la pulpa hacia arriba, espolvorea sal gruesa y déjalos al sol directo durante 3-5 días (solo en clima muy seco y caluroso), cubriéndolos de noche. En horno: precalienta a 80-90°C, coloca las mitades sobre papel pergamino con sal, hornea con la puerta entreabierta durante 6-10 horas hasta que estén secos pero flexibles. En deshidratador: ajusta a 60-65°C, distribuye las mitades en las bandejas y deshidrata 8-12 horas. Usa tomates maduros tipo pera o Roma, que tienen menos agua. Puedes añadir hierbas secas, ajo en polvo o pimienta antes del secado. Una vez secos, guárdalos en aceite de oliva en frasco de vidrio refrigerado hasta 3 meses, o en recipiente hermético sin aceite hasta 6 meses.
Lo que sigue
Prueba cada método según tu clima y equipo disponible en casa.
Basada en abc.es, con receta y texto propios.
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